viernes, noviembre 12, 2010

Hoy es viernes al fin, viernes de incognita puesto que aun no sé sabe si me pagarán la quincena, y es que estoy convencida que mi vida es una tómbola (carente de luz, pero con muchos colores), un día para gritar que estaba esperando que se llegara el fin de semana.
Me desperté entusiasmada, arrojé junto a las cobijas los requiebros de depresión que me invadieron el otro fin de semana, y es que se sumaron tantos sentimientos a un tiempo adverso, que no supe darle el justo valor a las cosas.

Entre las más inquietantes, estuvo la espóradica aparición de Jesús, un viaje que planeamos con anticipación, y del cual no hubo gente a la que conozco que se quedara sin el anuncio de que pronto estaría en tierras regias, una visita en la que se tuvo que flagelar para no quedar mal con nadie, y estar bien con todos, pero como tal precepto es una cuestión imposible, la cosa se nos salió de control, el punto de resistencia se suponía era yo, pero no pude tolerar verlo un día y medio, de los casi 4 que estuvo aquí, así que me dio para abajo, y por vez primera en los dos años y medio de relación, se me apachurró el corazón (un acto exagerado, ahora es que lo entiendo). Lo positivo de tal suceso fue que aprendí varias cosas:

  • El tiempo es una constante, las variaciones las controlamos nosotros.
  • Cada cabeza a es un mundo, no podemos controlar las desiciones, ni las actividades de otras personas.
  • Entre más nos aferramos a una idea, idealizamos, no analizamos.
  • Si amas a alguien deja que construya, no lo limites.
  • La paciencia es un don, no una virtud.
  • La depresión no va conmigo, porque entre todos sus efectos, hace que me duela la espalda.

Y lo que quizás sea aun más importante es que extrañar, se traduce en el recuerdo latente de que ésa persona esta contigo, pese a la distancia, a las situaciones que no estan en ti para que sean a tu manera.

Lo que es cierto es que sigo sin acostumbarme a que Jesús no este aquí, porque todos los días son nuevas oportunidades, y se que no desaprovecharíamos ninguna para engalanarme con un abrazo, para deleitarme con un beso, para recrear mi alma con una mirada, extrañooooo a mi noviooooooooooooooooooo!!!! lo extraño con la infinita conciencia de que se que este es un proceso para seguir creciendo, tanto él, yo, y la vida que llevamos en común.

Hoy es viernes, y habrá festejo en casa de mi hermana, es cumpleaños de mi tía favorita, es día de pago, es inicio de un fin de semana familiar, sábado de box, domingo de ir a misa, comida con mis papás, lunes de asueto.

Hoy es un viernes en el que claramente vislumbro que estaría haciendo con Jesús, apresurandonos para una noche de pizza, quizás un reto en el boliche, después algunas cerevezas, o a lo mejor un paseo en carretera de esos que inventabamos en último momento, un viernes en el que extraño las pláticas en el parque, gozando de la noche y de la complicidad de las estrellas.

Missing u babe, muchooooooooo, en la distancia, en el tiempo, con mi mente, alma y corazón!!!

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