"...Estoy sola, aquí no hay más nadie, no sé donde estoy, la brisa gélida de los vientos del norte me susurra al oído mi nombre, bajo mis pies hay rocas de todos los tamaños, declives, cúspides, barrancos, y un cielo color plomo, la noche y el silencio. Shhhh hacia allá puedo escuchar un ruido. De pronto un perro sale a mi encuentro..."
Creo que me hizo mal cenar de más, a excepción de la ensalada fué una merienda cargada de alimentos díficiles de procesar, lo que provocó que malgastara mi noche, programando pesadillas, a colores, en blanco y negro, mudas, otras con mucho ruido, y hasta con aromas. La que bien me impresionó fue esa que al inicio describo, yo en medio de una cima acumulada en rocas, en medio de la nada, buscando caminos, hacia dónde, no sé, y a mi encuentro un perro en respueta a mi necesidad de compañía. Si bien es cierto los sueños, y/ó las pesadillas, no son otra cosa más que las respuestas del subconciente, así que quién sepa con qué asemejar esta recreación, son bienvenidos los comentarios.
Hoy lunes, mi día comienza particularmente extraño.
Me levanté recordando una escena de hace algunos años. Me acababan de dar la noticia, de que pronto sería mamá, de la felicidad que me embargó en ése momento, solo sé que olvidé todas las contrariedades posibles. Salí emocionada del consultorio, parecía que iba flotando entre flores, y que nada podría dañarme jamás, pero éso solo era el principio de lo que fue un tormentoso final. Hoy lo recordé con profunda nostalgia, y hasta podría decirse que tuve todos los sentimientos agrupados de ésa vez, en 5 min. Me sorprendí llorando, y lo que pudo hacerme enojar, fue que creí que algunas escenas de mi vida estaban superadas, y no. Ingratamente me traicioné.
Camino a la oficina me asistía la flojera, y las ganas de regresar, pero cómo había de hacerlo, después de todo en casa no había algo mejor a mi espera, así que la opción más saludable, (hasta hace media hora), fué llegar a "trabajar". Y mencionó fué, porque mi jefe me recibió exhortandome a buscar un nuevo empleo, porque las cosas van pésimas, después de eso, un hombre más me dice: -Tengo ganas de irme a descansar a un hotel, ya conoces el Marbella..?- WTF, qué le dices antes de escupirle la cara, lo más abrumante es que un viaje hasta donde encuentro a quien me defienda, cuesta 25 mil pesos si no se planea con meses de anticipación, de dónde saco ésa cantidad, y lo peor de todo, para qué ir a buscarlo, ya que mi presente es este, lo quiera o no.
Total, estoy temerosa de dar otro paso, a tal grado que por más depresión que me de mi casa, ahorita quisiera estar ahí.
Estoy acabando de leer "Perdona si te llamo amor", que después de ser una novela entretenida, se sumó al listado de las historias irrelevantes, de esas que solo duran un momento, o que se cuentan después de mucho haberlas vivido, porque son parte del baúl de los buenos recuerdos, así de mal va mi día, con un anhelo misterioso de que de un giro vertiginoso.

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