martes, noviembre 23, 2010

De izq. a der. Don Gustavo, Felipe, y mi papá.
Días de mucho trabajo en el rancho, emocionada porque a las 1:45 am me despierta una llamada de casa, -Hola hija, a qué no sabes cuál será tu regalo de cumpleaños- A lo lejos la voz de mi mamá tratando de callarlo.
-Papá..??? pero si mi cumpleaños es dentro de 3 meses-
-Sí, pero ya tengo en los corrales, los caballos, no quería comentarlo hasta en la mañana, pero me ganó la emoción-

Y aunque estas épocas no son mi fuerte, debo de confesar que es un aliciente, ver a mi papá levantarse temprano, y emprender sus labores en el campo, disfrutar de una taza de café preparado por mi madre, y aturdirme con las pláticas de mis hermanos, todos a la vez, por favor. Con las recientes bodas de mis dos hermanas, mi familia creció, y creo que todos nos hemos acogido de la mejor manera.

-Pá, siempre quize un caballo de cumpleaños-

No hay comentarios: